Cinco beneficios del Yoga para tu sexualidad


Buscando información para este post descubría cómo yoga y sexualidad solían relacionarse con el Tantra, y éste último con el coito, el control de la eyaculación ( o cómo durar más), masajes con final feliz, prácticas en pareja,  y una serie de prejuicios más.

Me gustaría aclarar que el Tantra yoga surge en el año 1000D.C. en reacción a la perspectiva dual del cuerpo y mente, en la que para conseguir la realización había que renunciar a los placeres del cuerpo, entre ellas la sexualidad; así surge como una de las corrientes que habla de unir cuerpo y mente, estos dos polos que nos empeñamos en separar cada vez más y más; también habla por primera vez de la energía femenina (Shakti). El principal objetivo de la práctica del Tantra es despojarse de creencias, moralidades y prejuicios para crear un espacio donde concebir nuestra verdad y acoger el placer como una forma más de acercarse al bienestar.

Parece por lo tanto que la unión del cuerpo y mente, de los polos masculino y femenino, del cambio de prejuicios si que tiene algo más que ver y que hacer con respecto al yoga y sexualidad. En la actualidad hay infinidad de publicaciones que nos indican las mejores posturas para alcanzar el orgasmo, cómo estimular a tu pareja, cómo durar más en el coito…en conclusión, mucho empeño con el cuerpo y poco caso a la persona que lo habita, sus creencias, su estar en el mundo y su sentir. Por otro lado la mayoría de estas publicaciones no dejan de estar centradas en una erótica masculina y más atentas al orgasmo que al placer global; así además de la sexología, el yoga puede darnos algunas claves para disfrutar más de nuestra sexualidad.

Los 5 beneficios del Yoga para tu sexualidad

Aprender a disfrutar del aquí y ahora

Es habitual en nuestro estar diario tener diversos pensamientos rondando por nuestra mente, de tal modo que incluso cuando estamos disfrutando de un tiempo a solas o en pareja estamos pensando en esos dos kilitos que nos ha regalado el roscón de reyes, el informe que tenemos que presentar mañana, en “dar la talla”… Una infinidad de energía puesta en pensamientos que nos desvían de las sensaciones que nuestro cuerpo y su encuentro nos regalan.

Así el yoga nos enseña a contactar con el momento que vivimos por medio de la respiración y meditación en movimiento,  nos ayuda a reconocer y concentrarnos en nuestras sensaciones sin juzgarlas, dejando que una mente clara acompañe al cuerpo que habita sin ejercer censuras.

Disfrutar del viaje y no obsesionarse con el destino


Meditación

Desbloquear energías

Yoga no sólo es el movimiento del cuerpo en asanas diferentes, sino el significado que cada una de ellas tiene para nuestras creencias; movilizando nuestro cuerpo también movemos emociones, energías, creencias limitantes…llegando a veces a cambiar con la práctica nuestra forma de estar y andar por el mundo. Pero sin llegar a ser tan ambiciosos, muchas de las secuencias de yoga se organizan alrededor de la movilización de los Chakras , puntos energéticos que representan nuestras raíces, creatividad, voluntad, capacidad de amar, comunicación o la percepción del mundo.

Si hablamos de sexualidad nos remite al Chakra número 2, de color naranja, se sitúa en la columna vertebral a la altura de los genitales y representa la forma en la que sentimos; se llama Svadishthana. Este punto contiene la energía de la conexión con el otro, de cómo nos permitimos las emociones, nuestra apertura al placer, la sensualidad, el deseo y la sexualidad. Supone el derecho básico de sentir y tener placer y su manifestación negativa es la culpa.

Abriendo nuestras caderas también nos abrimos al placer, a la ternura, a la intimidad, al sentir dejando de lado la rigidez y miedo al cambio junto con las culpas adquiridas por una cultura apolínea que ha hecho del sufrimiento y la renuncia la única forma de permitirse el placer.

Aumentar la autoestima

A diferencia de lo que se puede entender por el yoga, no es necesario ser muy flexible, ni con un cuerpo de gimnasio para poder disfrutar de su práctica; de hecho se favorece la no comparación, cada uno llega donde llega y lo importante es reconocerse ahí, no es mejor o peor llegar más profundo en una postura, sino sentir lo que el cuerpo nos dice en cada una de ellas.  Es una aceptación para saber hasta dónde llegas pero sin quedarte en tu zona de confort; así poco a poco te vas dando cuenta de que desde donde estás aquí y ahora hay infinidad de oportunidades que puedes conseguir y caminas para ello, esto revierte inevitablemente en una aceptación de si mism@.

En el área de la sexualidad es importante quererse y aceptarse a uno mismo, es el primer paso para el gozo y para poder compartir este amor y placer con otr@s; sino siempre habrá alguien con quien compararse, con quien competir por durar más, por ser más delgad@… o tendremos la necesidad de satisfacer al otr@ sin conocer nuestras propias necesidades. Conocer nuestros límites y nuestras posibilidades es apreciar nuestra esencia.

Incrementar fuerza y flexibilidad

Si bien es importante deshacerse de creencias y abrirse al placer, no vamos a quitar peso a algunas capacidades físicas que ayudan en nuestros encuentros eróticos. Como ya hemos visto, la flexibilidad corporal tiene mucho que ver con la flexibilidad o apertura mental, pero además una flexibilidad física puede hacer más creativos tus momentos en pareja, así como tener la resistencia que la fuerza te otorga para no tener la lengua fuera cuando tu no quieras…

El yoga no sólo trabaja la mente, sino que acondiciona tu cuerpo potenciando sus oportunidades. Conseguir nuevos objetivos te aporta seguridad y autoestima, además de creatividad para descubrir nuevos puntos de mira. Flexibiliza cuerpo y mente, ábrete al placer y a tu fuerza interior!

Yoga sexualidad

Abrir el corazón

Una vez escuché que toda relación erótica es un acto de amor, y no por ponernos ñoños ahora o reducir los encuentros eróticos a las relaciones en pareja, sino porque cuando compartimos una experiencia erótica, nos estamos compartiendo nosotr@s también, nos estamos desnudando ( en cuerpo y mente), nos regalamos mutuamente sensaciones, gozos y desarrollamos la capacidad de experimentar agradecimiento y satisfacción.

Cuando estamos deprimidos, celosos o bajo la rabia y el resentimiento no somos capaces de apreciar estos regalos, de disfrutar el encuentro más allá de un intercambio físico y animal ( aunque a veces esto sea placentero); y dejamos de lado la confianza, la pasión y compasión; así nuestro Chakra del corazón se cierra y dejamos de aceptarnos a nosotr@s mismos y a a los que nos rodean.

Algunas corrientes de Yoga como Anusara se centran en la apertura del tórax, del corazón, de la capacidad de estar abierto a la felicidad y la calidez, potenciación de la capacidad de amar sin esperar nada a cambio, pues es cuando todo llega.

 

Como podemos ver, yoga tiene un significado mucho más amplio que llegar a una postura; concentrándonos en la flexibilización de actitudes y creencias se consigue flexibilizar el cuerpo y la capacidad de gozo en la vida, nos acercamos al disfrute de cada momento que vivimos estando “aquí y ahora” y no “allá y entonces” o en el mañana, aprendemos a movilizar nuestra energía y administrarla. Todo esto nos otorga una capacidad de aceptación de nosotros mismos con nuestras luces y sombras, así como a los demás; pudiendo compartirnos desde una desnudez real y no sólo física disfrutando de las sensaciones que nuestros cuerpos nos otorgan.

Si quieres descubrir cómo le sienta el yoga a tu sexualidad en primera persona apúntate a nuestras clases de febrero aquí.

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