Autoestima: la clave de la felicidad


Hablar de autoestima es abrir la puerta a un concepto que nos atraviesa a tod@s, pero de qué hablamos cuando nos referimos a la autoestima.

“La autoestima es la predisposición a experimentarse como competente para afrontar los desafíos de la vida y como merecedor de felicidad”. Nathaniel Branden

Quererse bien para sentirse bien

Autoestima es la actitud que tomamos frente a nosotr@s mism@s; es la valoración propia de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones; es la reacción de afecto resultante tras mirarnos al espejo: Aprecio o desprecio, quererse más o menos. Gozar de una buena autoestima supone tener la capacidad de abrazar-SE y aceptar-SE tal y como se es para poder salir a experimentar el mundo.

Para sentirse bien con uno mismo, para disfrutar-SE, habría primero que aceptar-SE y esto no es posible sin previa conciencia y autoconocimiento de aquello que ha de ser aceptado.

 

Conocerse: Cómo te quieres?

cuidarse a uno mismoPara estimar algo, quererlo y valorarlo; primero habremos de saber qué es lo que estamos valorando. Por ello, el primer paso es conocerte, saber quién eres, cuál es tu esencia, lo que te hace ser quien eres y no otra persona. Cuáles son tus cualidades, aquellas cosas que te gustaría mejorar y aquellas que no puedes cambiar. Conocernos es el paso previo para aceptarnos.

La toma de conciencia de lo que tenemos frente al espejo ha de ser realista. Muchos de nuestros problemas de autoestima vienen de la comparación, con otros y con el ideal que tenemos de nosotros mismos. Mirarse y observarse sin hacer juicios de aquello que nos gustaría tener y no tenemos, de aquello que nos falta o de lo que nos sobra; observar objetivamente qué es lo que vemos y cómo nos sentimos con ello.

Este trabajo de conocerse es principalmente el que se hace en una psicoterapia o a través de la practica de Yoga, ampliar el campo de conocimiento acerca de un@ mism@ mediante el contacto con los pensamientos, los sentimientos y nuestras conductas para poder vivir conscientemente y en congruencia con estos tres ejes de nuestro ser.

Dicen que hay que ver para creer, así que ponte frente al espejo y comienza a creer en ti

Por lo tanto el primer paso para sentirse bien, sería saber cómo nos estamos queriendo ahora para poder mejorar el cuidado y los mensajes que nos otorgamos a nosotr@s mism@s.

 

Aceptarse : Otorgar valor

estar en armonía con uno mismo

Vivimos en una sociedad dónde el narcisismo es el valor al alza, se estima el valor de una persona por lo que tiene , no por lo que es; se valora la imagen y no la esencia. Las redes sociales y el sensacionalismo de los medios de comunicación contribuyen a la idea de que no somos tan felices como creemos, que necesitamos muchas cosas para alcanzar el bienestar, y sobre todo que somos inadecuados para la felicidad.

Para ser adecuad@s se necesita parecerse al producto de persona que se vende en dichos medios, obtener el beneplácito de los “seguidores” de las redes, aumentar el número de contactos virtuales que tiene nuestra cuenta de Facebook…pero en este proceso perdemos el contacto con la persona real que somos para pasar a ser una proyección de lo que se busca en nosotros, creando así el lado que se muestra y el que se oculta.  Alimentamos nuestro yo ideal, el que mostramos y alimentamos, mientras dejamos de lado y escindido todo aquello que no es digno de un “like”, dejamos de aceptar nuestra “sombra”.

El proceso de aceptación pasa por como bien decíamos antes conocer nuestra parte brillante y también nuestra sombra, valorar la  unidad que somos junto con sus características, ya que negarlas no hará que desaparezcan, sino sólo que incremente nuestros sentimientos de vergüenza hacia ellos y que dejemos de ver nuestra sombra como una ventana de oportunidad para el aprendizaje. Sólo aceptando nuestro ser seremos capaces de apoyarnos en él.

Un pájaro posado en una rama, jamás tiene miedo de que esta se rompa, pues sabe que la confianza no está en la rama, sino en sus propias alas.

 

 

Disfrutarse

Si somos conscientes de quiénes somos y lo aceptamos, será mucho mas gozoso salir a bailar nuestra esencia por el mundo sin miedo a ojos ajenos y desde nuestro derecho a la experimentación y disfrute, desde el autoapoyo. Por otro lado, detrás de cada derecho existe una responsabilidad para ejercerlo.

Del mismo modo que lo comento en mis terapias de pareja, se quiere queriendo; por lo tanto la única persona responsable de tu autoestima eres tu. Sólo tu puedes trabajar sobre los mensajes de “cariño” que te das a ti mism@, sobre las exigencias que te pones, revisar el cuidado que te das y el alimento de crecimiento del que te nutres.

 

 

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